Estoy desesperada, necesito poder hablar y decir lo que me pasa, lo que quiero, a todos a mi familia sobre todo a que me entiendan que por más seca que parezca yo tengo amor para dar, tengo ganas de conocer gente, de vivir experiencias y me encierro en que todo el mundo me juzgue, diga algo al mirarme reír con otra persona.. y sé que tengo una vieja de oro que no me dice nada, ni me prohíbe nada todo lo contrario diría es alguien abierta a todo y a todos muchas veces siento que puedo hablar más con ella cuando estoy con amigos o gente, que cuando estamos solas, es como que me paralizo, me veo obligada a hablar de ciertas cosas o el miedo a que me juzgue, en realidad es el miedo a que me juzguen todos muchas veces, a pesar de que termino haciendo lo que yo quería, antes hacerlo es como un mini-proceso, un sufrimiento de análisis mental incontrolable.. ni se porque me quejo de estas cosas con los demás si son cuestiones con las que convivo día a día y me cuestan horrores, y sin embargo me demuestro a lo demás como "superada " en ese tema cuando soy todo lo contrario a veces. 
Además, lo que tengo malo en general y últimamente me pasa. Es que a veces espero reacciones de la gente frente a determinadas situaciones de la vida  que yo haría en ese lugar pero somos humanos únicos y distintos entonces ¿Porque me cuesta tanto dejar de comparar o  enojarme por la reacción del otro?, él no es yo; ni yo soy el…Aunque obviamente depende de los objetivos que tenga uno en mente hay ciertos caminos a seguir que si no sigue alguno de ellos no llega a ningún lado. Por eso me molesta el rendirse pronto, el no dar todo, la poca dedicación a algo, el desinterés, la exageración y luego el abandono de un obstáculo que debía superar… No sé si es por lo vivido o porque mi filosofía de vida es así y me cuesta día a día pero si uno cree en sí mismo, en sus decisiones y no baja los brazos jamás… Todo lo que uno se proponga es posible. A pesar de ello, no todas las personas tienen la misma fuerza al enfrentarse a ciertos hechos, ni tampoco tiene la misma forma de pensar que uno, ni las mismas creencias.