Era como respirar y que no llegara el aire a mis pulmones, estaba rodeada de gente desconocida, la mayoría gente turbia, o con mala pinta.. yo mirando que llegue mi estación lo más rapido posible, trataba de no mirar a nadie a los ojos.. creo que nunca me sentí más sola, confiaba en que mi viejo me iba a proteger y en el gas pimienta de mi bolsillo, lo bueno es que lleve un libro que al leerlo me calmaba, mi mente se iba del mal momento, y divagaba.. Tenía ganas de ser acompañada, de tener a alguien con quien compartir o que me proteja, pero sé que no tengo a nadie o nunca nadie puede.
Hoy tengo una entrevista de trabajo, espero salga algo bueno.. la vida es una sucesión de momentos, y de cambios constantes hay que ir adaptándose a ellos..una amiga me dijo que despues de mil cosas que iba a hacer me acompañaba espero que no se quede dormida y vaya, ya no puedo confiar en nadie, ni esperar de ellos lo que haría yo en su lugar.. es mejor no ilusionarse, aunque muy en el fondo, hay un granito de arena de esperanza.