Es tan genial esa sensación de que se te van a salir las piernas, porque estas dando el máximo y que sabes que si no te rendís, podes dar más todavía. Ese agotamiento mezclado con la felicidad de que lograste superar tus limites, y sabes que si seguís entrenando física, técnica y mentalmente aunque cueste horrores, podes llegar a donde quieras.
Estoy tan cansada, pero feliz de disfrutar el entrenamiento, de poner mi mente en ello y que con el tiempo se muestre todo lo que valió el esfuerzo..