Hay momentos con determinadas personas que te marcan, te dejan una moraleja. Pero para que esto sirva uno tiene saber incorporar esa enseñanza que te deja la gente. Esta puede ser aprender a no cometer el mismo error, a elegir mejor a las personas de las cuales uno se rodea, a saber que responder a la gente como ayudar a enfrentar miedos, ha abrirte al mundo, ha sonreír.
Si uno observa el lado optimo, bueno de las cosas, siempre podrá sacar provecho de los momentos gratos como de los errores mismos. Uno tiene que aprender a disfrutar lo que uno tiene, y lo que puede llegar a dar..